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domingo, 20 de julio de 2008

20-jul: Bol - Split - Trogir - Makarska

La mejor playa de Croacia

El punto mas destacado de la isla de Brač y donde se concentra el turismo es la playa de Bol. Ésta es un saliente picudo hacia el mar que forma una muy extensa (para lo visto hasta ahora en Croacia) playa. Forma uno de los sitios mas bonitos que he visto en este viaje, precisamente por su peculiar forma.

Bol


Como información, dejar el coche en el parking cuesta 40 kn. Y como curiosidad, los alemanes comen cualquier cosa a cualquier hora. El puesto más abarrotado de la playa en un día a treinta y tantos grados ¡era el de palomitas! También hay otro puesto que te vende una rica y fresca ensalada de frutas por 25 kn, aparte de los típicos chiringuitos.

Después de la sesión de playa bajamos hasta Supetar, a unos 20 km, para tomar el ferry hacia Split (140 kn el coche y 30 por persona). El trayecto dura 45 minutos.

Decepcionante Split

Aparcamos en el centro de Split (10 kn/h), justo frente a una bonita fachada que resultó ser el Palacio de Diocleciano. De este famoso palacio que aparece en todas las guías y folletos sobre Croacia tan solo quedan los muros exteriores, reconvertidos en fachada y algún muro interior. El resto del interior fue reconvertido con el paso de los siglos en un bonito barrio de callejuelas. Y en los antiguos sótanos ahora hay un montón de tenderetes con recuerdos para turistas. Pero no queda nada que haga adivinar el presumible esplendor del palacio.

Como visita interesante se puede subir al campanario de la catedral (10 kn), desde donde se ve toda la ciudad aunque las vistas no son muy espectaculares.

Split


La visita a Split se hizo en 1 hora. Aunque en mi opinión es una ciudad prescindible.

Trogir. Aire medieval.

Trogir es una pequeña ciudad a 30 km de Split. El centro histórico es patrimonio de la Unesco y ocupa un pequeño islote en medio de la bahía. Todo es una preciosidad, está todo empedrado y las casas son también todas de piedra. En medio hay varias iglesias, destacando la catedral con una bonita portada, situada en una preciosa plaza.

TrogirTrogir


En una punta del islote está la fortaleza. Se puede subir a la torre (15 kn), con muy buenas vistas. Por lo demás en el puerto de Trogir se pueden ver unos cuantos yates de superlujo. Parece que es una parada obligada para los multimillonarios que recorren el Adriático.

Necesitarás al menos 3 horas para visitar Trogir. Imprescindible.

Vida nocturna en Makarska

Como ya es tarde para coger un ferry hacia Hvar, nos dirigimos al sur por la costa. Al llegar a Makarska buscamos alojamiento y encontramos una casa que en principio parecía similar a las anteriores en las que habíamos dormido, pero que por dentro era un pequeño hotel con habitaciones muy nuevas y baño completo (30 € una doble). El dueño habla inglés y es muy amable explicando muchas cosas de la zona. Para llegar viniendo desde Split hay que tomar la segunda entrada a Makarska (seria la primera viniendo desde Dubrovnik). Una vez cogido el desvío es la segunda casa de la derecha, la primera pone un cartel "sobe 20 m" y la segunda tiene una lámpara en la entrada que pone "Rooms". El mayor pero del sitio es que está pegado a la carretera, y los coches hacen mucho ruido. Está como a 15 minutos andando del centro.

Bajamos a cenar y encontramos mesa en un restaurante en la avenida de la playa, en plena zona turista. Ya tenia ganas de comer carne así que pedí un buen bistec con salsa de champiñones que estaba muy bueno. Esto junto con unas riquísimas almejas en vino blanco, y vino blanco de la casa en total salió por 235 kn. Buen sitio.

Se nota que Makarska es una ciudad con mucho turismo porque por la noche hay unos cuantos bares con buen ambiente, especialmente al lado de la playa. Lo ideal para tomarse unas copas y bailar algo antes de irse a dormir.

sábado, 19 de julio de 2008

19-jul: Šibenik - Brela - Makarska - isla de Brač

Šibenik, tranquilidad en el Adriático.

Visita matutina a Šibenik. El barrio antiguo es muy bonito. Es un laberinto de calles empedradas con algunas iglesias y muchas tiendecitas. Subiendo subiendo llegas al castillo con unas magnificas vistas sobre la ciudad y la bahía. La catedral de San Jakob también merece una visita. Es lo mas parecido a una catedral española o francesa que he visto hasta ahora en Croacia. Un poco más arriba hay una bonita terraza en lo que fue el jardín de un convento franciscano, muy apropiada para tomar algo disfrutando de la tranquilidad del lugar.

ŠibenikŠibenik


Mi visita Šibenik duró entre 2 y 3 horas.

Cerca de Šibenik está el parque del río Krka. Lo más destacado son las cascadas de Skradinski Buk. Al igual que en los lagos de Plitvice, hay que dejar el coche a la entrada (80 kn) y te llevan en autobús hasta la zona de las cataratas. Hay un recorrido en pasarelas que te acerca a las mejores vistas. Luego también hay otros paseos en barca por el resto del río aunque esos no los hice. Las cataratas del Krka son un sitio muy bonito aunque mucho mas pequeño que los lagos de Plitvice y menos espectacular. Merece la pena la visita si no vas a ir a los Lagos o si dispones de un par de horas libres.

Cascadas del Krka


A la playa... y adios coche

Como hace mucho calor y apetece playa, cogemos la autopista y nos dirigimos a Brela. La costa croata es muy escarpada y cae directa al mar lo que apenas deja unos rinconcitos que se puedan considerar playa. Brela es uno de ellos.

Intento dejar el coche en una acera, pero sale un viejo cascarrabias de una ventana y dice que allí solo aparcan residentes a pesar de no haber señal ni vado alguno, y amenaza con llamar a la grúa. Al final, como está uno en el extranjero, me voy y lo aparco en otra zona cercana, señalizada como prohibida pero donde hay muchos otros coches. Lamentablemente al volver de la playa la grúa ha pasado por allí. Seguro que el cabr@# del viejo dio el aviso. Toca subir al pico del pueblo a por el coche, o sea remontar casi 2 kilómetros de cuesta. Al ir a pagar la multa de 700 kunas, nos ofrecen pagar en euros un total de 50. Al cambio son unas 350 kunas. Está claro que van a por el turista, que saben que vamos a pagar para seguir el viaje y no vamos a protestar ni denunciar.

La playa de Brela es de piedra, como casi todas por Croacia, y está también abarrotada de alemanes. No obstante, dados los pocos sitios de playa que hay, es un buen lugar para estar un ratito al sol.

El próximo destino es la isla de Brač. Para ello hay que tomar un ferry desde Makarska (140 kn el coche y 30 kn por persona). Mientras esperamos la salida del mismo descubrimos que Makarska tiene una playa mucho más extensa y bonita que Brela. Ademas hay un bar con una terraza que llega a la misma orilla del mar. Es un lugar ideal para relajarse, tomar algo y disfrutar del atardecer sobre el Adriático con el sol brillando sobre el mar.

MakarskaMakarska


El viaje en ferry dura unos 40 minutos hasta Sumartin, en la isla de Brač. Sumartin es un pueblo tranquilo, con apenas dos bares y un restaurante. No hay carteles de "sobe" así que seguimos carretera arriba y paramos en la primera casa. Allí conseguimos habitación por 200 kn. Normalita, dentro de la media habitual.

Bajamos a cenar a Sumartin, al restaurante Dalmatiano. Aparte de la ensalada de pulpo, unas brochetas y una rica lubina regadas con el vino blanco al que ya le tenemos mucho apego, el restaurante nos ameniza la velada con las canciones de un típico cantante de Dalmacia. "Ni Canada, ni America, ni Austraaaaalia..." Impagable.