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martes, 22 de julio de 2008

22-jul: Korčula, Ston, Dubrovnik

Completamos la visita a Korčula con un paseo durante toda la mañana por sus bonitas calles y su centro empedrado. Korčula es uno de los sitios que más me han gustado hasta el momento. Imprescindible.

KorculaCoches en el ferry


El ferry hacia Orebič tarda unos 15 minutos. Una vez desembarcados hay que recorrer unos 60 km por una carretera sinuosa en la península de Peljesač hasta Ston. Esta zona es famosa por sus vinos y por el camino se suceden las bodegas donde podemos comprar vino. Quizá la más famosa sea la bodega Dragač.

Ston es un pequeño pueblecito que destaca por una muralla de 5 km que sube por el monte asemejándose a la gran muralla china y que originariamente protegía las salinas del lugar.

En Ston también tienen fama las ostras así que paramos en un restaurante donde comimos varias ostras y una ración enorme de mejillones por menos de 80 kn. Muy rico.

StonSton


Desde Ston quedan unos 40 km hasta Dubrovnik por la serpenteante y concurrida carretera de la costa. La llegada a Dubrovnik es un autentico caos de tráfico ya que sólo hay una carretera que baja por la colina hasta el centro y luego vuelve a subir. Miramos un par de sitios para dormir. Aquí todo está bastante más caro, nos piden unos 100 € por noche en habitaciones muy pequeñas. Conviene buscar un sitio lo más abajo posible y con parking para el coche, ya que aparcar es imposible y Dubrovnik está en una colina muy empinada así que volver al alojamiento puede ser agotador.

Tras un par de sitios que no nos gustaron nos sale al encuentro una señora que nos enseña una habitación correcta, con un baño algo viejo pero limpio a compartir con la habitación de al lado, y unas maravillosas vistas de Dubrovnik desde la terraza. Nos pide 60 euros, y como está bastante bien situado nos quedamos. La casa está en mitad de una calle que es una larga escalera sin acceso para coches, así que para no cargar con la maleta cogemos lo imprescindible para la noche y dejamos la pesada maleta en el maletero.

Dubrovnik


Bajamos las largas escaleras y en menos de 5 minutos estamos en el centro de Dubrovnik. Llegar y cruzar las anchas murallas de la ciudad y ver los primeros edificios del interior se describe con dos palabras: im-presionante. El centro antiguo es un conglomerado de casas en piedra, iglesias y palacios. Todo está muy bien conservado ya que todo el centro se reparó recientemente tras la guerra en Yugoslavia.

Después de recorrer el centro y de curiosear en la multitud de tiendas de recuerdos paramos a tomar un vino en una nueva y encantadora vinatería sita en una bocacalle de la calle principal llamada D'Vino. El trato es muy atento y tiene una buena selección de vinos locales.

Dubrovnik


Otro sitio a mencionar es el bar-restaurante Arsenal. Es de decoración muy cuidada en madera, un tanto pija. Tiene una terraza al puerto y un par de mesas situadas dentro del esqueleto de un barco de madera. No comí allí así que no puedo dar opinión del menú.

Para cenar acabamos sentándonos en el Konoba Lantern, en una callejuela cercana a la calle principal. El menú era el habitual de todos los restaurantes. El plato de pescados para dos venia con bastantes cosas, aunque buena parte eran mejillones, de los cuales ya me había hartado al mediodía. El sitio está bien, dentro del nivel correcto habitual.

Las escaleras de vuelta se hacen un poco cansadas, pero en poco más de 5 minutos llegamos al bien merecido descanso. Eso sí, antes de acostarse es inevitable recrearse durante unos momentos en la terraza de la habitación con las espléndidas vistas de Dubrovnik iluminado por la noche.

lunes, 21 de julio de 2008

21-jul: Drvenik, Hvar, Korčula

Hvar, una isla no tan maravillosa

Hoy toca madrugar ya que pretendemos tomar un ferry desde Drvenik (a 30 km de Makarska) hacia Hvar a las 9:00. Al llegar hay una cola enorme de coches y se llena antes de que consigamos entrar en el barco. Mientras esperamos al siguiente, programado a las 10:30, pasamos un rato tomando el sol en la playa de Drvenik, que como casi todas las playas croatas es de piedras y está atestada de alemanes de tal manera que casi no hay sitio incluso a esas horas tan tempranas. Afortunadamente llega otro ferry de refuerzo a las 9:30 y partimos hacia Hvar.

Hvar está anunciada en los folletos como una de las 10 islas más bonitas del mundo. El ferry atraca en la punta de la isla contraria al pueblo de Hvar, así que hay que recorrer en coche los 80 km de longitud de la isla por unas carreteras estrechas y muy tortuosas. Tras algo más de 1 hora por la carretera no hemos visto nada de particular a esta isla que la haga especial y llegamos al pueblo de Hvar.

Hvar es un bonito pueblo costero, aunque similar a otros que ya hemos visto. Es agradable darse un paseo por la costa hasta el elegante hotel Amfora, situado en una calita y con muchos lujos como una piscina con cascada. El hotel se vende como "Grand Beach Resort" pero la playa mide como 20 metros de largo y es de piedras. Cosas del "marketing".

HvarEscalera en Hvar


Nuestro siguiente destino es Korčula. A pesar de que hay una línea Hvar-Korčula, ésta no funciona a diario. Así que no nos quedó otro remedio que desandar el camino y volver nuevamente a Sučuraj, en la otra punta.

Marchamos decepcionados de la isla de Hvar. Sobre todo por el largo trayecto. Mientras esperamos a que llegue la hora de tomar el ferry nos paramos en una calita que está hacia mitad de la isla, que tiene un complejo abandonado sin finalizar la construcción, cerca de dos campings. La calita es muy tranquila y es un lugar ideal para pasar un rato tomando el sol en la playa, lejos de las hordas germanas.

Calita en la isla de Hvar


En resumen, si bien el pueblo de Hvar es bonito tampoco tiene nada tan especial que haga que la visita merezca la pena ya que hay que perder mucho tiempo en ferries y en la carretera de la isla. El resto de la isla tampoco tiene ningún punto destacado.

Finalmente tomamos el ferry de las 18:00 hacia Drvenik, y allí mismo nos ponemos a la cola del ferry hacia Korčula, que sale a las 19:15. Este ferry hace este recorrido 3 veces al día, tardando 2:20. La linea la opera otra compañía distinta a la de los otros ferries (Jadrolinija), y sólo funciona en verano así que no veréis los horarios en su web por lo que conviene que os aseguréis del horario antes de planear el trayecto.

Korčula

El puerto de Korčula está a unos 4 km de la ciudad, y desconozco si hay transporte público. Paramos para buscar sobe cerca del cruce de la carretera general con el desvío a Korčula, y una señora nos ofrece un miniapartamento bastante bien puesto con baño y cocina por 40 € la noche.

Bajamos a Korčula a cenar. El castillo y murallas que rodean al centro antiguo son una pasada y están muy bien iluminadas de noche. Cenamos en un restaurante un poco a las afueras de la muralla. La carta es muy parecida al resto de restaurantes de Dalmacia: alguna ensalada, marisco, pescado y más bien poca carne. Cena correcta, como en casi todos los sitios.

Por la noche apenas hay ambiente. Si acaso un par de bares donde tomar un coctel, pero con poca gente que se retira rápido a dormir. En fin, habrá que dejar la juerga para otro día.