jueves, 17 de julio de 2008

17-jul: Pula - Rijeka - Krk - Senj

Pula, esplendor romano.

Amanece un día soleado en Pula. Es una gozada tener el buen tiempo casi garantizado, en contraste con la variabilidad que tenemos en Asturias. Nos dirigimos al Coliseo (40 kn). De día también es una construcción impresionante y que está en muy buen estado. Dentro se utiliza para festivales y conciertos. Y al igual que sucede en el de Roma, hay un montón de turistas haciendo las típicas poses de gladiadores.

PulaPula


Repetimos el recorrido por la calle principal de Pula para ver los monumentos de día, incluyendo el Arco de Sergio, el Templo de Roma y Augustus, . Esta calle rodea circularmente al castillo que se encuentra en lo alto. El castillo aparentemente no merece la pena así que no subimos. Donde sí subimos es a un convento franciscano. Al entrar (5 kn) descubrimos un bonito claustro. Además es una zona muy tranquila porque la masa de turistas parece que se niega a subir el más mínimo repecho, por lo que este lugar parece un pequeño oasis entre la marabunta de gente y de tiendas de recuerdos.

PulaPula


Una vez completamos la visita a Pula, para la que recomiendo al menos 3-4 horas, tomamos la Y Istria hacia Rijeka. Para salir de la península hay que pasar el túnel de Učka que es de peaje (20 kn).

Rijeka es una ciudad grande al norte de Croacia. Nos dimos una vuelta por el centro pero descubrimos que no tenía ningún lugar interesante. Para colmo paramos a comer unos bocadillos que también estaban bastante malos. Un fiasco la parada en Rijeka, que nos podíamos haber saltado perfectamente.

¡¡A la playa!!

Para recuperarnos de la decepción de Rijeka cruzamos a la isla de Krk por un impresionante puente de más de 1000 metros (30 kn a la ida, 0 a la vuelta). La carretera que cruza la isla es serpenteante y en no muy buen estado. Se tardan unos 40 minutos en llegar a Baška, en la otra punta.

Baška es casi la única playa que hemos visto hasta ahora y es una franja de 1 km de largo y 10 m de ancho toda de piedras. Aun así está abarrotada de alemanes y resulta casi imposible poner la toalla. Allí nos damos un baño y un rato de relax tomando el sol.

A la vuelta paramos en Krk, un bonito pueblo costero al estilo de otros que vimos: centro empedrado con una iglesia, tiendas de turistas y hordas de alemanes.

Finalmente tomamos ruta hacia Senj, para pasar la noche. Al entrar en una urbanización el coche que viene detrás se para a nuestro lado y nos ofrece un sobe por 25€. Tras echarle un vistazo aceptamos. Era una habitación en el primer piso de una casa con el baño compartido con otras dos habitaciones. Es increíble el ojo que tienen los locales para captar al turista, que incluso te abordanmientras conduces.

miércoles, 16 de julio de 2008

16-jul: Ljubljana - Pula

Ljublana, el día de la marmota

A las 6:20 teníamos que coger el tren Ljubljana-Opatija (11,80€), pero lo perdimos porque estábamos convencidos de que salía a las 6:40. El siguiente tren no era hasta las 14:55, así que tocaba quedarse tirados en Ljubljana. Lo peor es haberse pegado el madrugón para nada.

Dejamos la maleta en consigna (3€). En el hotel amablemente nos permiten volver a descansar a la habitación que habíamos dejado un rato antes.

Encima en Ljublana no hay muchas cosas que hacer. Un día entero es más que suficiente para visitarlo con tranquilidad. Así que había por delante una mañana "extra" sin nada interesante en el planning. Hora de improvisar y de probar alguna idea distinta.

Ljubljana - Puerta de la Catedral


Así que alquilamos una bicicleta en la oficina de turismo que hay al lado del mercadillo. Es probablemente la mejor manera de callejear por las zonas un poco menos céntricas de Ljubljana. Nos acercamos hasta el parque Tivoli, una gran extensión verde donde se respira mucha tranquilidad. Y después bajamos pedaleando por ambas orillas del río.

Volvimos a la estación con tiempo suficiente para coger el tren a las 14:55. No queríamos volver a perder el tren y quedar encerrados en Ljubljana cual Bill Murray en Atrapado en el Tiempo.

El tren se desliza lentamente por el paisaje esloveno durante las dos horas que dura el trayecto. Es todo muy rural, salpicado de pequeños pueblos y extensos pinares.

Dobrodošli Hrvatska

¡¡Bienvenidos a Croacia!! En tren atravesamos la frontera croata. Al entrar se sube un policía de aduanas al que hay que enseñar la documentación. Con el DNI es suficiente. Curiosamente Croacia en croata se escribe Hrvatska.

La estación de tren de Opatija está a 5 km del pueblo. Según nos comenta un paisano al que pregunto hay un autobús que pasa de vez en cuando. Mientras caminamos hacia el bus se acerca el mismo paisano en su coche y nos baja por 10€. Acaba de hacer un negociete, aunque nos vino bien para no acumular más retraso.

Pillamos el coche de alquiler en Sixt (205 € por 1 semana) y salimos de Opatija conduciendo por la costa. El paisaje está todo plagado de hoteles y apartamentos y la carretera es estrecha y con mucho trafico. Me recuerda mucho a la costa de las Rias Baixas.

En la península de Istria hay una vía rápida interior que va por enmedio de ninguna parte pero que comunica rápidamente (valga la redundancia) los principales pueblos y ciudades. La tomamos y vamos hacia Poreč.

Poreč, el primero de los bonitos pueblos costeros

A la hora de pagar el parking en un parquímetro (en casi todos los pueblos y ciudades la zona centro es de pago), me doy cuenta de que en Croacia hay que usar su propia moneda: la kuna. Sólo cuando te toca utilizar otra moneda te das cuenta de la ventaja que es tener el Euro al menos a la hora de viajar. En Poreč saqué dinero del cajero, pero luego fue difícil dar con una tienda en la que quisieran cambiar billetes por monedas para pagar el parking. Los dependientes me parecieron un tanto bordes. Aparcar en la zona azul costaba 8 kn por hora.

Poreč es un bonito pueblo todo empedrado, que ocupa una pequeña península. Es muy turístico y las callejuelas están abarrotadas de alemanes, tiendas y cafeterías.

El monumento mas destacado es el monasterio de Eufrasio, con unos bonitos mosaicos dorados. Subir al campanario cuesta 10kn y disfrutamos de unas maravillosas vistas de la puesta del sol brillando sobre el Mediterráneo.

Porec


En una o dos horas se completa la visita a Poreč.

Pula, reflejos de Roma

Tomamos nuevamente la vía rápida Y de Istria hacia Pula. En la primera casa con el cartel de sobe (que significa cama) paramos a preguntar. Allí no tenían libre pero nos redirige a una señora que sólo hablaba perfecto croata. Por lo que comprobamos, el inglés esta muy poco extendido. Lo más habitual es encontrar gente que chapurrea italiano y alemán. Regateando un poco conseguimos la habitación por 200 kn. Ningún lujo pero para dormir está bien.

Bajamos a dar una vuelta al centro de Pula y nos encontramos un magnifico coliseo ya con la iluminación nocturna en todo su esplendor. Por lo demás hay una avenida que recorre todo el centro con algunos restos romanos y muchas terracitas y tiendas llenas de turistas alemanes.

Pula


Cenamos en una de estas terrazas, en la pizeria-grill Pietro. Aquí los menús están típicamente compuestos de pescado, mariscos, pasta y pizzas. Se nota la influencia de la vecina Italia. Finalmente pedimos pedimos unos langostinos y vieiras por los que pagamos 240 kn.

martes, 15 de julio de 2008

15-jul: Ljubljana

Amanece un bonito día en Ljubljana. Bajamos desde el hotel hasta el centro para tomar el desayuno en una de las terracitas con vistas al río. Todos los días hay un mercadillo en la plaza que hay al lado del restaurante Vodnikov Hram. No es un mercadillo para turistas sino que tienen los productos que necesita la propia gente de Ljubljana.

Ljubljana


Conseguimos un mapa de la ciudad en la oficina de Turismo y seguimos la ruta indicada para ver los edificios más destacados de la ciudad. Francamente no eran nada del otro mundo, y la impresión es que lo mejor de Ljubljana es la orilla del río y el ambiente de sus terrazas.

Para comer elegimos el restaurante River, que como su nombre indica está en la orilla del río. Tiene unos menús del día completos y muy apañados de precio. Hoy tocaba arroz con champiñones acompañado de ensalada, y sopa, brochetas de pollo con piña y arroz de guarnicion. Todo por 20€.

Tras la comida visitamos el último monumento que quedaba por visitar en Ljubljana: el castillo. No es un castillo impresionante sino más bien modesto, pero ocupa una privilegiada posición desde la que se domina toda la ciudad. Hay un funicular para subir, pero la subida caminando no es demasiado dura y se hace sin mayor problema. Dentro del castillo hay una cafetería en el patio, muy agradable para descansar y tomar el sol después del esfuerzo de la subida. Subir a la torre del castillo para admirar las vistas cuesta 3,5€

Ljubljana - Escalera del castilloLjubljana - Castillo

Como ya estaba todo visto en Ljubljana pasamos el resto de la tarde comiendo helados, aquí los cargan que es una barbaridad, y tomando vinos en las terrazas del río. Al igual que la tarde anterior hay mucho ambiente.

Con tanto vino se nos hizo tarde para cenar, y a las 10 y pico de la noche fue difícil dar con un sitio que nos atendieran. Finalmente encontramos una pizzería donde cenamos correctamente, aunque nos metieron algo de prisa para terminar.

lunes, 14 de julio de 2008

14-jul: Asturias-Ljubljana

¡Por fin! ¡Hoy es el día de la fiesta nacional gabacha! Un momento, ¿a alguien le interesa esa fiesta? Lo verdaderamente importante de hoy es que después de tantos preparativos, de tanto buscar por Internet, de tanto leer folletos y de tanto preguntar a amigos, por fin el día de empezar mi viaje a Croacia ha llegado.

El plan es viajar hasta Ljubljana, capital de Eslovenia y pasar alli un día. A continuación coger un tren hasta Opatija, ya en Croacia y alquilar un coche para recorrer la que todo el mundo dice maravillosa costa croata hasta llegar a Dubrovnik, en el extremo sur del país.

En Croacia parece que es muy facil encontrar alojamiento sobre la marcha en casas particulares, lo cual da la ventaja de no tener un plan fijo predefinido. A ver que tal funciona la improvisacion.

Asturias-Barcelona-Ljubljana

Como en casi todos los viajes, la parte mas pesada es el viaje en avion. La espera en Barcelona son casi 4 horas. Clickair nos lleva a nuestro destino con bastante puntualidad.

Desde el aire Ljubljana se ve una ciudad pequeña, como Gijón u Oviedo. No se adivina ningun monumento destacado, sino muchos edificios modernos.

Ljubljana


El avión aterriza en el pequeño aeropuerto de Ljubljana, poco mayor que el de Asturias. Como Eslovenia pertenece a la UE, tiene el euro por moneda y está en el acuerdo de Schengen, no hay que hacer ningún trámite de aduana.

Para llegar a Ljubljana hay un autobús que se coge al salir de la terminal y que te lleva a la estación de trenes y autobuses por 5 €. Parece que se recorra todas las caleyas de la campiña eslovaca, quizá para evitar la autopista de peaje. El viaje dura unos 40 minutos.

Ljubljana

Nada mas llegar el autobus empieza a descargar una fuerte tormenta. Tomamos refugio en un bar donde cae la primera cerveza (2 €). Hay dos marcas principales: Union y Lasko. Ésta última es algo más fuerte y es la más consumida.

Cuando amaina la lluvia llegamos al Hostel Park. Es un edificio bastante nuevo y alto que queda a unos 500 m andando de la estacion de trenes y autobuses. El edificio lo comparten un hotel y un hostel. Una doble con baño cuesta casi 40 € la noche en el hostel, y el doble en el hotel. Las habitaciones no tienen tantos lujos como el hotel pero está bastante nueva y limpia. Eso sí, la ducha está al final del pasillo pero por la tarde está limpia y no hay nadie en ella.

Bajamos hasta el centro para dar una vuelta. El hostel está muy bien situado y sólo se tardan 5 minutos en llegar. La vida en el centro de Ljubljana discurre a la orilla del río, donde se pueden ver muchas terrazas. Hay bastante ambiente a esta hora de la tarde.

Ljubljana


Paramos a tomar un vino en un sitio al lado del Ayuntamiento. Es un lugar pequeño, casi escondido en un portal. Dentro el ambiente es muy íntimo y está muy bien decorado. Pedimos unos vinos tintos de Eslovenia. El gustazo de entrar en este sitio salió por 5€ la copa. Ahí me empecé a dar cuenta de que en Eslovenia hay un buen nivel económico y no es más barato que aquí. Esto se confirmó al día siguiente al ver que el parque automovilístico no tiene nada que envidiar al que se puede ver en cualquier ciudad española.

Para cenar fuimos al Vodnikov Hram. Nos tomamos unos medallones de cerdo con bacon y salsa, y unos filetes de venado con salsa de anis. Todo muy rico, en especial los medallones. La cena con vino y postre salió por 37€.

domingo, 13 de julio de 2008

Pululando por Croacia

Dobrodosli (¡bienvenidos!)

Este es el relato de mi reciente viaje por Croacia, un fantástico país al que os recomiendo ir.

Aquí encontraréis las cosas que más me han gustado y algunos consejillos que espero que os sean útiles. En los comentarios podéis dejar preguntas y/o sugerencias.

Cada artículo irá fechado en el día correspondiente al relato.